Al-Andalus, los Reinos Hispanos y Egipto: arte, poder y conocimiento en el Mediterráneo medieval. Las redes de intercambio y su impacto en la cultura visual

Imagen Al-Andalus, los Reinos Hispanos y Egipto: arte, poder y conocimiento en el Mediterráneo medieval. Las redes de intercambio y su impacto en la cultura visual

La historiografía de la España medieval, tanto de al-Andalus como de los Reinos Hispanos, dejan entrever periodos de intensos contactos con Egipto y Oriente y, producto de ellos, diferentes niveles de intercambio cultural y artístico. Dado que las relaciones diplomáticas, económicas, religiosas y políticas son en gran medida conocidas, el propósito de este proyecto es analizar de manera conjunta todos esos aspectos que, derivados de todas las formas de patrimonio, permitan profundizar en el carácter de esas relaciones y en su incidencia en los valores identitarios de las áreas implicadas, así como en su contribución a la definición de una cultura visual propia.

En los últimos años se han publicado algunos estudios sobre las relaciones culturales y artísticas entre el Oriente y el Occidente mediterráneos en diferentes momentos de la Antigüedad Tardía y el Medievo que ofrecen una visión todavía incompleta de la importancia de sus intercambios. De hecho se ha primado una visión “orientalista” que hace depender casi exclusivamente de las aportaciones orientales la naturaleza y el desarrollo del arte y la cultura peninsulares. Si bien es cierto que en gran medida eso fue así, sobre todo en el caso de al-Andalus, lo cierto es que se han obviado muchas de las peculiaridades del arte y de la cultura, andalusí e hispana, limitando su capacidad creativa e innovadora así como sus aportaciones a la cultura islámica y mediterránea medieval y moderna, con las implicaciones que eso tiene desde el punto de vista de las relaciones sociopolíticas actuales.

En la amplia Edad Media peninsular se hicieron presentes muchos de los rasgos que definieron el llamado “Bazar del Renacimiento” descrito por Brotton y Carboni (en el catálogo Venise et l’Orient). En sus obras exponen la idea de que la definición de Europa en los siglos XV y XVI se gestó en gran medida gracias al comercio de ideas, obras de arte, objetos de lujo y mercancías entre las sociedades orientales y las occidentales. La transmisión de conocimientos árabes en materia científica y filosófica se considera el fundamento de la ciencia y la filosofía modernas. Sin embargo, nuestra historiografía, y más en concreto la historiografía del arte, no ha hecho, en nuestra opinión, el suficiente hincapié en insertar la cultura visual hispana en el riquísimo escenario mediterráneo, como si la Península hubiera estado aislada en el extremo occidental del mismo, recibiendo modas orientales de vez en cuando. Desde la Historia del Arte se ha insistido, con razón, en la trascendencia de la europeización de los reinos hispanos con la llegada del románico y el gótico. Por el contrario, no se ha hecho el mismo esfuerzo por conocer con mayor profundidad y rigor la presencia y el protagonismo de al-Andalus y de los reinos cristianos en las culturas del Mediterráneo mediante estudios interdisciplinares. El proyecto focaliza en Egipto el estudio no sólo por su papel de eje vertebrador, de transmisor entre Oriente y Occidente y de foco creador del Islam mediterráneo, sino porque allí se conserva parte del legado andalusí e hispano en forma, por ejemplo, de manuscritos.

Por ello, consideramos necesario, a través de la visión interdisciplinar que propone este proyecto (historiadores, arabistas, historiadores del arte, conservadores y arqueólogos), emprender una sistematización de nuestros conocimientos y abordar el estudio del arte de al-Andalus y de los Reinos Hispanos en el contexto de las fructíferas y densas redes sociales, culturales y artísticas, diplomáticas, comerciales y religiosas que caracterizaron el Mediterráneo Antiguo, Medieval y Moderno. Estas redes parecen hoy replantearse, de ahí el interés de su estudio para poder comprender la imbricación de nuestro patrimonio y nuestra cultura con las culturas del Mare Nostrum (el Mar Romano de Ibn Jaldún), de sus valores identitarios y de la capacidad integradora e innovadora que éste tuvo en el pasado.

Objetivos

Los objetivos generales del proyecto se enmarcan en nuestra coherencia investigadora, y en el impulso de un nuevo enfoque y una nueva metodología en el estudio del arte medieval peninsular. Las investigaciones llevadas a cabo en el desarrollo del proyecto ahora finalizado “La Génesis del Estado Moderno y el Palacio especializado. Castilla y Granada en la Baja Edad Media” (HAR2009-08901), dirigido por Juan Carlos Ruíz Souza y calificado con resultados “muy satisfactorios” por parte del Ministerio de Economía y Competitividad, han puesto de manifiesto la necesidad de continuar por algunas de las vías de estudio allí iniciadas. A saber, la más importante, analizar y contextualizar los trasvases de tipologías, formas y funciones entre la arquitectura y el arte islámicos y los de los Reinos Hispanos, así como entre Egipto y al-Andalus y entre la Antigüedad Tardía y el Islam; todo ello superando los discursos formalistas y orientalistas. Esa visión es fundamental para la explotación sostenible y protección de todas las formas de patrimonio.

La llegada al Magreb y a al-Andalus de una serie de instituciones relacionadas con el conocimiento científico y enseñanzas religiosas, como eran las madrasas, las zawiyas o los maristanes, amén de otras con carácter comercial como los funduq, todas ellas nacidas en Oriente, implicaba la importación y adaptación de unos nuevos tipos arquitectónicos con unas funciones muy específicas, un proceso cuyo conocimiento está en fases incipientes todavía. El papel de Egipto en la difusión de esas instituciones dedicadas al saber y a la enseñanza y en la definición de sus tipologías arquitectónica debió ser capital, dado que no sólo recalaban allí la mayor parte de los sabios que viajaban en busca de saber a Oriente y a La Meca, sino que hubo sabios egipcios que recorrieron el camino inverso, instalándose en al-Andalus, a lo que debemos sumar el tráfico constante de libros de una orilla a otra. Algunas de las investigaciones iniciadas en el proyecto anterior ya  han puesto de relieve la importancia de dichas trasferencias en el estudio de las madrasas palatinas y los espacios dedicados al saber. La publicación de nuevas fuentes (“Biblioteca de al-Andalus”) hace más factible seguir esta vía de trabajo; por eso, uno de los objetivos del proyecto es ahondar en este aspecto. En este punto es necesario reivindicar el valor de la lengua común, el árabe, cuyo valor supera lo textual al adquirir una trascendencia visual. Recordemos el protagonismo de la palabra en el arte y la cultura islámica, y de su mano en los reinos hispanos peninsulares.

Varios hallazgos y publicaciones recientes nos recuerdan la necesidad e importancia de profundizar en el estudio de las relaciones e intercambios comerciales, culturales y artísticos entre Egipto y al-Andalus a través del patrimonio material y textual (el conjunto de bronces egipcios y palestinos de los siglos X y XI encontrado en Denia; la amplia variedad de fragmentos de cerámica andalusí de los siglos XII a XV encontrados en Fustat; los tejidos de seda andalusíes exportados a todo el Mediterráneo oriental; el hallazgo de tres arcos con decoración en yeso e incrustaciones de vidrios coloreados en el convento de Santa Fe –Toledo– que nos proponemos estudiar en el marco de este proyecto; o las copias de manuscritos de autores andalusíes conservadas en las bibliotecas egipcias). Tampoco debe olvidarse que a Fustat-Cairo llegaban las mercancías del Índico y que desde allí se enviaban a todos los puertos del Mediterráneo meridional y más tarde a Venecia, Génova o Barcelona. Es un hecho que en la difusión por Europa de modelos, técnicas, referentes estéticos y modos de ostentación del mundo islámico y bizantino, entre los siglos XIV y XVI, tuvieron un papel protagonista los comerciantes de aquellas ciudades y que sus puertos, sobre todo los venecianos, fueron su puerta de entrada en Europa.

El impacto cultural de aquellos intercambios afectó asimismo a las sociedades del Mediterráneo oriental, de manera que se aprecia la adaptación al gusto occidental de la élite otomana, que adquiría mercancías de lujo italianas e imitaba en sus palacios los modelos de la aristocracia europea. El objetivo de este proyecto es investigar las repercusiones de fenómenos similares de intercambio en el ámbito peninsular, en concreto en el marco de las relaciones que a lo largo de la Edad Media ligaron al-Andalus y los Reinos Hispanos al Mediterráneo oriental y, en concreto, a Egipto. Con anterioridad a la masiva comercialización de objetos de lujo del siglo XIV, existieron otras formas de intercambio de aquellos artes suntuarias fabricadas por y para la corte, las ligadas a la diplomacia, las peregrinaciones y los saqueos o botines de guerra. Estos aspectos centrarán otra parte del proyecto que cuenta, además, con dos conservadoras de museo.

Para ello, el presente proyecto contará con varias fuentes: las propias obras de arte (con sus características técnicas y materiales, su función, su significado, su conservación), la literatura, las fuentes históricas (crónicas, obras jurídicas y religiosas, biográficas), los textos científicos y la documentación de archivo.

Objetivos concretos

  1. Utilizar las obras de arte como documentos históricos para comprender las redes de intercambio mediterráneas, en concreto las que unieron Egipto y la Península Ibérica desde la Antigüedad Tardía hasta el siglo XVI. Los integrantes del proyecto se centrarán, siguiendo sus propias líneas de investigación, en los aspectos relacionados con la historia social del arte y con la cultura visual y textual.
  2. Impulsar una investigación interdisciplinar que permita obtener resultados de carácter transversal. El equipo cuenta con la presencia de filólogos, historiadores, historiadores del arte y conservadores de museo. Se propone el estudio tanto de obras suntuarias y arquitectónicas, como de la circulación de ideas, libros y sabios, de la creación de instituciones y espacios específicos ligados al poder, al conocimiento o al comercio, etc., que permitan tener una visión más rica de las relaciones entre ambos territorios.
  3. Contribuir a la contextualización y puesta en valor de los distintos tipos de patrimonio histórico y cultural español en el marco multicultural del Mediterráneo medieval de acuerdo a lo que se ha indicado en apartados anteriores.
  4. Recopilación y estudio de las fuentes escritas (enumeradas antes) que permitan documentar los aspectos tratados por el proyecto: vías y formas de intercambio, razones y agentes del intercambio, contextualización de las obras de arte, ideas, libros, y cualquier otro elemento que refleje las conexiones entre el Mediterráneo oriental y la Península.
  5. Estudio de los conjuntos monumentales de al-Andalus, Castilla y Aragón desde perspectivas que abandonen la visión formalista de la Historia del Arte, insertándolos en el contexto sociocultural de las culturas mediterráneas, como medio de comprender mejor sus funciones, sus tipologías y su significado dentro de la sociedad y la cultura que los creo y los usó. Se pretende así contribuir a la mejor conservación y a la gestión sostenible del patrimonio arquitectónico español.
  6. Analizar las características y condicionantes de la circulación de objetos, formas, ideas y personas por el Mediterráneo medieval, concretamente entre Egipto y la Península. Sigue siendo complejo atribuir un origen o función exactos a muchos objetos hoy descontextualizados (tan conocidos como el Grifo de Pisa o el León de Monzón de Campos). El propósito no es elucidar definitivamente esas incógnitas sino acercarnos a las razones por las que existe tal confusión o identidad en las producciones artísticas del Mediterráneo medieval. De esa forma garantizar su conservación y musealización.
  7. Utilizar los medios digitales para difundir las aportaciones del equipo (artículos o libros) y las convocatorias e iniciativas relacionadas con el tema del proyecto, así como buscar otros medios de difusión como las exposiciones o congresos.

Publicado el 1-04-2017.