La catedral habitada. Historia viva de un espacio arquitectónico

Este no es un libro de historia de la arquitectura al uso. No trata estilos ni etapas constructivas. La visión que aquí se propone poco tiene que ver con el estudio formal de la arquitectura; pero tampoco lo hace con su interpretación simbólica. Apuesta por una dimensión transversal de la historia del espacio arquitectónico desde su uso y sus transformaciones, a través de las constantes que realmente pudieron determinar la construcción de un edificio: la liturgia, la historia institucional y ceremonial, las fiestas locales o la vida cotidiana. Cada catedral, institucionalmente, fue una entidad autónoma que se rigió por leyes y estatutos propios que también afectaron a la historia arquitectónica y funcional de su conjunto arquitectónico. Desde la perspectiva del clero, la catedral se concentraba entre el altar mayor y el coro, con la organización del culto y sus posibles escenarios. Para reyes y autoridades, la catedral era el marco en el que justificar los orígenes divinos de su gobierno. En tanto que, para los fieles, la catedral era el gran edificio que albergaba sus señas de identidad, entre las celebraciones y los santos de su devoción; un eslabón arquitectónico entre tierra y cielo. Y con el paso del tiempo y las cambiantes necesidades de sus habitantes, los usos del espacio catedralicio cambiaban y se alteraban. Es, al fin y al cabo, la historia de un espacio edificado en constante transformación.

Autor/s: Eduardo Carrero (Madrid, 1967) es profesor titular de Historia del Arte Medieval en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su carrera investigadora se ha centrado en el estudio de los conjuntos catedralicios y monásticos desde una perspectiva funcional, a partir de necesidades generadas por la vida cotidiana del clero, a través del análisis de las fuentes litúrgicas y desde la interacción de usos y funciones. La posibilidad de establecer un binomio espacio y funcaión en la arquitectura de las catedrales y monasterios ha sido su objetivo de análisis más destacado. Es autor de distintos libros y artículos dedicados a la historia funcional de la arquitectura y, en 2014, coordinó la edición de un volumen sobre los ordinarios catedralicios en la Corona de Aragón. Ha participado en diferentes comités científicos y ha sido investigador principal o adscrito en varios proyectos de investigación de financiación pública. Es académico correspondiente de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce de Segovia y de la Academia Auriense Mindoniense de San Rosendo.